Las fiestas

Como un perro que no entiende la lógica artificial de los fuegos artificiales por estas fechas me escondo debajo de la cama.
Me repliego sobre mi propio cuerpo y espero a que pase el vendaval.
Arriba, en la superficie, hay quienes cantan villancicos (o canciones de “Los Piojos”), saltan una imaginaria cuerda disfrazados de Papá Noel, y se regalan desde medias hasta buenos, sinceros, merecidos, deseos de paz y prosperidad.
No está mal.
Sólo que yo soy un perro asustado y un poco descreído.

El artículo completo en diario “Río Negro”

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: