Junto a los fantasmas de Connolly

Publicado en Río Negro

Presentación visual del libro “Los Amantes” en el sitio de editorial Tusquets.

Entrevista de John Connolly con “La Vanguardia”

Tal vez sea la peor y la mejor hora para leer historias de fantasmas: la madrugada.

Ya tarde los ojos se cierran sobre las líneas que en otro tiempo le robaron el alma a su autor. Sin embargo, es justo ahí cuando comienza lo más interesante del transe. Aquel camino que recorreremos juntos lector, instigador y personajes.

El día ha muerto. La soledad se vuelve infinita y si nadie tiene la ocurrencia de chocar su auto contra un árbol cercano, nos envolverá un adecuado silencio.

En estas me encontraba dos noches atrás. 3 ó 4 am. Leía la última novela de un escritor policial nada común, John Connolly. Lo disfruto tanto como hace casi 20 años lo hice con James Ellory y su “Trilogía de Los Ángeles”. Connolly es menos visceral pero en ciertos momentos tan o más brutal que Ellory. Como sea, no eran horas.

Mi cabeza se inclinaba ridículamente contra el libro. No quería dejar para hoy lo que podía hacer ahora mismo. La novela del escritor irlandés trata sobre otro crudo capítulo en la vida del detective Charlie Parker (sí, como el genial saxofonista) quien atraviesa un período de obligada inactividad laboral y entonces puede darse el lujo de hurgar en su propio pasado. Un pasado siniestro, dicho sea de paso.

La novela ronda los mismos tópicos que han hecho famoso a Connolly y a su detective. Como un brujo junto a una enorme olla revuelve una y otra vez los ingredientes de su pócima. Hará unos años sus novelas “El ángel negro” y “El camino blanco” me había hecho temblar. Me suponía mejor preparado para “Los amantes” (Tusquets). Estaba muy equivocado.

Cuando por fin decidí a apagar la luz me quedé pensando en la seguridad de mi casa y en esto: que ciertos horrores literarios encuentran su estado ideal bajo condiciones nocturnas. Si arrasa el viento, mejor. La oscuridad o incluso la sombras que apenas resultan heridas por las más o menos lejanas luces de la calle o las del encendido de un televisor o la video, componen el escenario sobre el cual puede volar nuestra imaginación asustada.

En la obra de Connolly hay un par de fantasmas dando vueltas. Y no justamente en su cabeza. Se trata de auténticos espectros que no tienen empacho en inquietar a los simples mortales. Residuos del doloroso álbum de fotografías de Parker.

A pesar de mi cansancio pude barajar la idea del miedo. Justo después me fui de viaje al país de los sueños. En algún momento Connolly y sus brebajes me hicieron efecto. ¿Había alguien observándome o era idea mía? ¿Escuchaba una doble respiración o qué? ¿O Qué? Abrí los ojos preocupado. Entonces los vi. Dos, cómo llamarlos, ¡personas!. Personas levitando en el aire y vestidos con pijamas a rallas de colores claros.

Al contrario de lo que suelen hacer los personajes de películas no establecí ningún diálogo. No busqué un contacto del Tercer Tipo. Salté de la cama cual samurai y comencé a repartir ridículas patadas y puñetazos como si estuviera poseído por media botella de whisky. No logré darle a nada. Antes de que pudiera pestañear mis fantasmas se habían ido y yo me encontraba a punto de sufrir un infarto. Respiré profundo. Todo pasó. La pesadilla no dejó más rastros que mis latidos.

El libro seguía justo donde lo había dejado: negro y grandote junto a mi cama. Como quien se zambulle en el agua fría en pleno verano me entregué a las sábanas.

Será por esto que leo las historias de Parker con una gota de ansiedad y una sonrisa nerviosa en los labios. Son capaces de traspasar las páginas de los libros para prolongarse en los sueños.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: